Envío de carta de petición de apoyo

Las organizaciones promotoras mencionadas más abajo, ante la tramitación en el Parlamento Europeo de la propuesta de directiva sobre la patentabilidad del software, que estimamos supone una amenaza para el tejido empresarial informático europeo, y especialmente para las PYMEs dedicadas a la producción de software, hemos decidido iniciar una campaña de información a las empresas potencialmente interesadas. Con esta campaña se pretende informarles del trámite de esta directiva, y de los peligros que puede suponer para su actividad. Así mismo, les instamos a que expresen su opinión en los foros donde se está tramitando la directiva, y muy especialmente a los diputados del Parlamento Europeo y al Gobierno (que interviene en la tramitación de la directiva mediante la representación española en el Consejo Europeo).

Organizaciones promotoras

Texto de la carta

A la atención del Director de Informática.
Distinguido Señor:

Las asociaciones abajo firmantes llevamos a cabo una campaña contra las patentes de software que introduciría la propuesta de directiva COM(2002)92 2002/0047 y queremos pedir a las empresas de informática de la Unión Europea que se opongan a esta maniobra de la Comisión Europea. Actualmente los programas de ordenador no se pueden patentar (art. 52 del Convenio Europeo de Patentes) y están protegidos por los derechos de autor. Sin embargo, la Oficina Europea de Patentes no hace caso al citado convenio y ha concedido unas 30.000 patentes de software, que actualmente son de dudosa utilidad ante un tribunal.

Pero si la directiva se aprobara cualquiera de las multinacionales (los EUA y el Japón mayoritariamente) que han obtenido estas patentes podría exigir el pago de licencias, o denunciaros por programas que hayáis desarrollado por vuestra cuenta, aunque ignoréis que alguna de las técnicas utilizadas (por ejemplo un carrito de la compra en una web, un cgi) estuviese patentada. Está claro que podríais pedir patentes, pero a un precio estándar de unos 30.000 euros y un término de concesión de cinco años, no hay muchas posibilidades de poderlas hacer servir contra grandes corporaciones, que pueden contraatacar con potentes carteras de patentes, especialmente contra las que ya tienen patentes antes de legalizarlas y comienzan pues, la carrera con ventaja.

La materia prima de la creatividad informática, los métodos y técnicas utilizables, se vería dividida y monopolizada por unas pocas grandes empresas extranjeras. Muchas de las patentes bloquean áreas enteras de la informática y a menudo se monopolizan problemas más que soluciones, de manera que no se puede desarrollar una solución alternativa. Y cuando se puede, no vale la pena. Nadie puede reinventar toda la informática desde cero y tirar adelante una empresa.

Además de los gastos de desarrollo para evitar patentes, o las licencias de estas, la directiva aumentaría los gastos legales para asegurarse que no se infringen patentes y defenderse. Incluso los desarrolladores de IBM, una de las empresas que más presiona a favor de las patentes de software, lamentan que las trabas legales les impiden avanzar. Mal síntoma cuando en una compañía tecnológica el departamento legal pesa más que el técnico. Los economistas han demostrado el daño asociado con las patentes de software, y han criticado la directiva, el informe del comité jurídico del Parlamento Europeo que se votará próximamente en pleno. Incluso expertos independientes contratados por el propio comité jurídico han advertido de la inoperancia de la directiva.

La propia Comisión pidió la opinión del público y más del 90% de las respuestas se opusieron (más del 95% de los profesionales y PYMEs informáticas). Tanto los estudiosos del MIT, como los ejecutivos del ILOG (y centenares de otras empresas y asociaciones), como algunos políticos, sindicatos e instituciones se oponen a las patentes de software. Igualmente 30 de los más prestigiosos investigadores en informática de la UE y 13 economistas de renombre se han dirigido al Parlamento Europeo advirtiendo severamente de los problemas con el texto de la Comisión y del comité JURI.

Hay quien cree que si las pequeñas empresas pueden pedir patentes estarán en una mejor situación, para obtener capital riesgo o anunciarse a los clientes, que los que no les piden y que las podrán explotar. En realidad aunque se pudiesen permitir el enorme gasto que supone obtener patentes, no las pueden explotar contra sus principales competidores, las empresas grandes con muchas patentes, porque seguro que infringirán más que las que puedan obtener, y por tanto tendrán las de perder si se entablan querellas. Esta indefensión quita valor a las patentes, y es improbable que un inversor responsable tenga en cuenta las patentes de una pequeña empresa. Además el cliente sabe o acabará sabiendo que obtener una patente no demuestra inteligencia o aptitud técnica, sino paciencia burocrática, dinero y retórica. Por lo tanto no debería ser un gran reclamo publicitario.

El efecto de la directiva sería la desaparición del tejido productivo informático Europeo, hundido por los gastos legales, y el refuerzo de los oligopolios de los EUA y el Japón. Las empresas usuarias de informática (todas) también se verían perjudicadas por los monopolios reforzados, y tendrían más gastos por menos progreso informático. Las únicas compañías autóctonas beneficiadas serían las agencias de propiedad industrial (suponiendo que no fuesen desplazadas por compañías extranjeras con más años de experiencia en estas selvas legales).

La Unión Europea decidió en Lisboa que quería liderar el mundo el 2010 gracias a la economía basada en el conocimiento. Difícilmente lo conseguiremos si comenzamos poniendo en bandeja a nuestros competidores de los EUA y el Japón la destrucción de nuestros recursos intelectuales mediante la importación de los errores jurídicos y económicos de los países que queremos superar. Las empresas europeas tienen capacidad para competir con las del resto del mundo, excepto si estas consiguen cambiar la ley para prohibir la libre competencia en informática.

Las entidades abajo firmantes, estamos preocupadas por los efectos de las patentes de software sobre todo en los programas libres. Pero creemos que es importante que todas las empresas y los profesionales de la informática se movilicen contra una directiva que no solamente eliminaría las empresas que trabajan con programas libres sino que obligaría al resto de empresas de software a cerrar o convertirse en seudo bufetes de abogados. Por eso les pedimos que se informen del peligro que supone la directiva y se movilicen en contra. Creemos que es importante que:

Les agradecemos la atención y les animamos a proteger su empresa y todo el sector reaccionando a tiempo a los abusos de las oficinas de patentes, los intermediarios de patentes y alguna gran corporación con la complicidad de la Comisión Europea.

Comunicaciones de apoyo

Para comunicar adhesiones de empresas a esta campaña, se pondrá en breve un formulario donde rellenar sus datos. Mientras tanto, se puede enviar un mensaje a proinnova-cc @ listas.hispalinux.es con el nombre de la empresa, datos de contacto (dirección de correo electrónico y si es posible teléfono de quien esté al tanto de esta adhesión en la empresa), página web de la empresa, si la tiene, y breve descripción de sus actividades, tamaño, etc (3 a 10 líneas).

Enlaces con información relacionada

Notas informativas


Last modified: Thu Sep 11 10:05:44 CEST 2003