| 2002.08.28 | ProInnova |
| Los formatos de datos, cada vez más afectados por las patentes | [Nota informativa de Proinnova] |
Los formatos de datos más populares en informática están siendo pasto de las patentes sobre ideas de programación. Ni siquiera los estándares más ampliamente aceptados están a salvo. En julio fue la patente sobre la transmisión de imágenes en formato JPEG, y en agosto ha sido la que afecta a MP3. Cada vez es más difícil para quien construye un programa estar seguro de que no se tendrá que enfrentar en el futuro a una querella por infringir alguna patente.
El 18 de julio surgió la noticia sobre el formato JPEG. Forgent Networks (empresa de Texas, EE.UU.) anunció que iba a cobrar derechos por su patente de transmisión de imágenes, que según ellos afecta a cualquier programa que transmita imágenes JPEG (el formato más habitual en fotografía digital). La patente en cuestión era propiedad de Compression Labs, que fue adquirida por Forgent Networks en 1997. Compression Labs había decidido no pedir derechos por esta patente, pero Forgent ha cambiado esta política. Según dicen, ya han establecido acuerdos con varios fabricantes, entre ellos Sony, por importe de más de 15 millones de euros.
El 27 de agosto los dueños de las patentes sobre el formato MP3 (Thomson y Fraunhofer Gesellschaft) han anunciado que varían su política de licencias, y han decidido cobrarlas también por los programas descodificadores (los que se usan para oír música, por ejemplo). Hasta ahora, sólo cobraban licencia a los programas codificadores. Este movimiento ya ha supuesto que los productores de programas libres o gratuitos que decodifican MP3 se estén planteando abandonarlos o dejar de incluir este formato.
Estos dos casos son un ejemplo de cómo es virtualmente imposible establecer un estándar que esté libre de patentes. Tanto JPEG como MP3 son estándares internacionales apoyados por cientos de empresas. En ambos casos se hizo un esfuerzo por conseguir un estándar libre de licencias, como una forma de fomentar su adopción. Sin embargo, la existencia de patentes sobre ideas de programación ha hecho que estos esfuerzos hayan sido, con el tiempo, inútiles.
En el campo de la codificación de sonido existen alternativas libres de patentes, como Ogg Vorbis (formato con prestaciones muy similares a las de MP3, y cada vez más usado para codificar música y voz). En el campo de las imágenes, las cosas están más complicadas, pues es bien conocida la patente de Unisys para otro formato muy popular, el GIF.
Aunque la Oficina Europea de Patentes ha concedido patentes para todas estas tecnologías (igual que sus homólogas en EE.UU., Japón y otros países), actualmente la Convención Europea de Patentes excluye expresamente los programas de ordenador del ámbito de la patentabilidad. Por ello la validez de estas patentes en Europa es cuando menos discutible. Sin embargo, la Comisión Europea propuso en febrero una directiva que en caso de aprobarse supondría la aceptación completa de las patentes de software. Numerosas organizaciones se están oponiendo a esta propuesta de Directiva. El Senado español aprobó por unanimidad en mayo una propuesta pidiendo el retraso del trámite de la directiva hasta que se hayan podido estudiar en profundidad sus efectos.
Referencias
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